EMOCIONES Y REPRESENTACIONES SOCIALES
Según la mirada de diferentes
psicólogos (como Klaus Scherer), las emociones se ven como un síndrome complejo
que tiene manifestaciones sobre los planos psíquicos, fisiológicos y de
comportamiento, cada uno de estos “componentes” con varias “facetas” (Scherer,
1994).
Las emociones poseen un rol
organizativo en la evolución del mundo que rodea a los individuos. De ahí
también su vínculo con las RS. La teoría al respecto permite acercarse al
conocimiento de los elementos valorativos, que orientan la postura del sujeto
frente al objeto representado y que determinan su conducta hacia él, cumpliendo
una función importante en la generación de tomas de postura frente a la
realidad (Ibáñez, 1994).
Otro aspecto importante es que
son el garante de la cohesión social. Las emociones no tienen un carácter
individual, la mayor parte tiene su origen en las relaciones que los individuos
establecen con otras personas y en la familia, tradición y cultura a la que
pertenecen.
Desde el construccionismo social,
las emociones están determinadas por el sistema de creencias, se aprende cuando
el individuo interioriza los valores de la cultura. Es una construcción social
que se realiza “a partir del lenguaje y de ciertas normas culturales de
interpretación, expresión y de sentimiento de las emociones, así como de los
recursos sociales de los sujetos” (Páez et al., en Páez y Echeverría, 1989, p
174).
Las emociones son “intencionales
sobre algo”: tienen un objeto y aquel objeto es frecuentemente social, éste
puede ser una persona, un grupo social, un acontecimiento social o un artefacto
social o cultural.
Según Rimé (2005) la experiencia
de la emoción estimula de manera espectacular el contacto social y la
comunicación social. Desde su punto de vista las emociones son compartidas
socialmente y es precisamente esta naturaleza social lo que ayuda a explicar su
vínculo con las RS.
Según Banchs (1996), las
emociones y afectos que se movilizan en los grupos establecen y refuerzan los
núcleos de significado de acciones creencias y relaciones, ellas ejercen un rol
preponderante en la selección de informaciones y en el posicionamiento favorable
o desfavorable en el objeto de la representación como en la construcción de es
objeto a través de un discurso que le confiere realidad objetiva y lo ancla en
una red de significados.
Las emociones, el lenguaje y el
pensamiento juegan un papel de mediación en la construcción de representaciones
(Lane, 1995). Las personas comparten códigos y significados construidos desde
el sentido común y el proceso de comunicación construye la clave para el
intercambio.
La RS es una forma de
conocimiento socialmente elaborado y compartido, que tiene un objetivo practico
y concurrente con la construcción de una realidad común de un conjunto social
(Jodelet, 1989, p. 36). Este carácter social y compartido también es una
característica de las emociones. Cuando se la experimenta se tiene una
tendencia fuerte a compartirlas con otros.
Cuando el ser humano experimenta
una emoción, generalmente se involucra con un conjunto de cogniciones,
actitudes y creencias sobre el mundo, que se utilizan para valorar una
situación concreta y, por lo tanto, influye en el mundo en el que percibe dicha
situación.
Una característica que de acuerdo
con diferentes autores idéntica una RS es la carga afectiva. Por ello se puede
hablar de que siempre tiene un componente emocional pero también de que existen
algunas representaciones sobre las emociones o la afectividad.
Desde una perspectiva
histórico-cultural, González Rey propone la categoría de sentido subjetivo como
aquella que representa “una unidad simbólico-emocional que se organiza en la
experiencia social de la persona, en la cual la emergencia de una emoción
estimula una expresión simbólica y viceversa”.
Las emociones son inesperables de
toda producción subjetiva humana, en este sentido son constituyentes de las
propias RS.
¿CÓMO ANALIZAR LAS
EMOCIONES?
Las emociones se pueden
manifestar por dos vías, desde un discurso argumentativo: la directa y la
indirecta.
La expresión directa se hace por
medio de los enunciados de emoción (EE). Un EE afirma o niega que un individuo
particular experimenta una emoción particular.
La expresión indirecta de las
emociones se hace por dos vías:
- Al reportar señales posteriores de la emoción. Modos de comportamiento característicos de una persona emocionado.
- Por señales anteriores, inductores estereotipados que restituyen la situación bajo un formato narrativo-descriptivo que induce tal o cual clase de emociones.
Las emociones señalan la
importancia de los acontecimientos con las preocupaciones o intereses. Esta interpretación
implica que en cada acontecimiento que provoca una emoción pueda identificarse
una inquietud.
La emoción expresada por
medio de enunciados evolutivos
Las emociones son formas
intrínsecas de compromiso y juicio evolutivo. Las emociones son modos de
reconocer que un objeto es relevante; expresan juicios evolutivos y compromisos
con ciertas visiones de las cosas.
No se puede hablar sobre las
emociones en un enunciado sin considerar la modalidad emocional: la forma de
involucramiento del sujeto en el discurso, el modo en que el sujeto aprecia o
evalúa lo dicho, se distancia o se aleja, se apasiona o no de un argumento o
punto de vista. Quien habla de sus emociones lo hace desde su propia
perspectiva y con ello enfatiza la dimensión efectiva de su vivencia.
Las emociones tienen
consecuencias que también reflejan la magnitud de impacto del acontecimiento
inductor, esto podía (o no) influir en la evaluación que hace el individuo
sobre la intensidad de su emoción, así como la repetición posterior al acontecimiento
en la mente influye sobre la conducta de la vida de alguien, y la forma en
objetivos a largo plazo (Sonnemans y Frijda, 1994).
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